Fernet, el amargo más querido

Traído hace más de un siglo por inmigrantes italianos, es venerado en Córdoba y disfrutado sin distinción en toda Argentina. El encanto de una bebida que es a la vez tradición antigua, fenómeno popular y guiño para entendidos.

Como ladero fiel durante la preparación del asado, en una breve dosis digestiva al final de una comida suculenta, o pedido como trago estrella en cualquier discoteca de la vibrante noche porteña, el fernet parece ajustarse de manera perfecta a cada situación. Todo amante del fernet -¡y en Argentina son muchos!-, tiene sus preferencias. Será servido solo, con soda, o con gaseosa cola y abundante hielo, pero no deberá estar en falta. En un país famoso mundialmente por la calidad de sus vinos y con una fuerte tradición cervecera, el fernet detenta una posición envidiablemente sólida.

Se trata de un aperitivo de penetrante aroma y color oscuro profundo -negro en la botella, marrón opaco en el vaso-. Posee una graduación alcohólica de entre 39 y 45 grados y pertenece a la familia italiana de los amaro -amargo, en italiano-, lo que explica el singular efecto que produce al ser llevado a la boca por primera vez. Como en el caso del vino, el gusto por esta bebida no es inmediato, sino que se adquiere progresivamente y va creciendo a medida que comienzan a advertirse sus detalles. La riqueza de su sabor se debe a la combinación de más de 40 hierbas, especias, raíces, de acuerdo con cada receta. Algunos de los ingredientes empleados pueden ser la uva, la mirra, el azafrán, el ruibarbo, la manzanilla, el cardamomo y el aloe, pero otros son un secreto celosamente guardado, desde hace casi dos siglos.

Llegó para quedarse

Cuando a mediados del siglo XIX, según uno de los relatos míticos del fernet, un boticario milanés creó un digestivo amargo que comercializaba con ayuda de sus hijos, seguramente no imaginó que su nombre llegaría a ser sinónimo de fiesta, encuentro y alegría en un país que apenas estaba dando sus primeros pasos como tal al otro lado del océano. Traído a la Argentina por los inmigrantes italianos de fines del 1800, generación tras generación continuó su ingesta valorando especialmente sus virtudes medicinales, entre las cuales se destaca su efectividad para combatir el empacho -malestar estomacal producto del exceso en las comidas-.

Con el paso del tiempo, el interés por sus propiedades curativas cedió lugar al gusto por una bebida bien particular. Su consumo aumentó de manera sostenida con el correr de los años, aunque la verdadera revolución se produjo en la década de 1980, cuando el aperitivo se combinó con gaseosa de sabor cola dando nacimiento a uno de los tragos favoritos de los argentinos: el Fernet con Cola. Rápidamente echó raíces en Córdoba, provincia del centro geográfico del país. El fernet fue acogido por los cordobeses como un rasgo propio, junto al cuarteto -género musical bailable de tempo rápido- y un humor a toda prueba. Desde entonces, su demanda a lo largo y ancho de Argentina no ha dejado de crecer: en la actualidad, es el país con mayor consumo de fernet en el mundo.

¿Dónde probarlo?

Mientras que en otros países su disfrute es para selectos grupos de entendidos, aquí es un fenómeno transversal. En la familiaridad de un hogar provinciano o en la barra de algún elegante bar, los argentinos sucumben a los encantos de este brebaje amargo, intenso y con mucho carácter. Estas son algunas de las opciones recomendables para probar fernet en Argentina.

Palermo

Este entrañable barrio porteño posee algunas de las mejores alternativas para quien desee conocer Buenos Aires de noche. Allí, bares de todo tipo y con las propuestas más diversas abren sus puertas todas las noches. Para cada estilo y gusto posible -sofisticado, divertido, lúdico, surfer, tanguero, mediterráneo….-, un lugar ideal para encontrarse por primera vez con el fernet.

Córdoba Capital

Imposible no considerar a la ciudad en la que el culto al fernet alcanza su mayor expresión, al punto de haber desarrollado un sabor de helado en honor a esta bebida. Dueña de edificios históricos y enclave de las tradicionales órdenes católicas que difundieron la fe cristiana desde épocas de la colonia, cuenta también con una intensa vida nocturna, producto de la gran cantidad de jóvenes que la habitan.

Mendoza

En la provincia que es Capital Mundial del Malbec, un incipiente circuito de productores artesanales asoma desde hace ya casi una década. En Mendoza, al igual que en otros rincones del país, el viajero ávido de sabores auténticos podrá encontrar fernet realizado con ingredientes típicos del lugar.

“La información brindada por los sitios web mencionados es de absoluta responsabilidad de sus editores. El Instituto Nacional de Promoción Turística no se responsabiliza por los datos allí publicados”. 

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  1. Buenos dias. Gracias por ofrecernos tan variadas temáticas para poder compartir entre nuestros seguidores y amigos.
    El único tema es que cuando compartes, la fotografia que acompaña a la descripción no se ajusta a la realidad del comentario. Por ejemplo, si compartes Chalten, la foto que acompaña el articulo es del Glaciar Perito Moreno, lo mismo con Esteros del Ibera, al hacerlo la foto que acompaña es el cerro de los 7 colores y así sucesivamente con todos ellos . Podrán ajustar los enlaces por favor? Gracias !!

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